viernes, 19 de septiembre de 2008

Países de La Española reforestarán frontera

Cristino Alberto Gómez
19/09/2008


El Ministro de Medio Ambiente de Haití, Jean Marie Claude Germain, y el Secretario de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales de República Dominicana (SEMARENA), Jaime David Fernández Mirabal, firmaron ayer la "Declaración de Villa Anacaona", a través de la cual se comprometen a emprender acciones conjuntas para reforestar las zonas fronterizas de ambos países.

Diez brigadas binacionales estarán reforestando la zona, gracias al financiamiento que será ofrecido por la SEMARENA, que también aportará las plántulas a sembrarse como parte del proyecto.

La Declaración de Villa Anacaona, llamada así en honor a la comunidad donde fue firmada (Villa Anacaona, en el municipio de Restauración, Dajabón), abarca también un conjunto de acciones que se realizarán para conservar los recursos hídricos compartidos por República Dominicana y Haití, previniendo así cualquier posible escasez en las fuentes acuíferas ante los efectos del cambio climático.

Ligado a los proyectos de reforestación y conservación, se pretende fortalecer las relaciones de cooperación entre los dos países hermanos, así como concientizar a las personas para garantizar que los proyectos a ejecutar sean sostenibles y prevalezca en ellos la solidaridad y la amistad.

Para conocer la información completa, favor visitar la Sala de Prensa SEMARENA.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

La Declaración:60 años después

3/9/2008

La Declaración Universal de los Derechos Humanos firmada el 10 de diciembre de 1948 fue uno de los hechos históricos de mayor relevancia en el siglo XX. Desde entonces, tal declaración se convirtió en el principal documento legal que define los derechos de todo individuo, reclamables desde el hecho de nacer miembro de una especie denominada Homo sapiens.

Lamentablemente la aplicación y respeto de los 30 artículos que la sustentan ha tardado en verificarse al pie de la letra, pero al menos está sobre el papel. El próximo diciembre de este año se cumplen ya 60 años de su aprobación en Ginebra Suiza. ¿Es posible, señoras y señores, que hayan alrededor de 40 guerras de diferentes magnitudes en el mundo justo al momento que tan humana declaración se convierta en sextagenaria? ¿Es posible, queridos y queridas jóvenes líderes del siglo XXI, que todavía veintisiete millones de personas en el mundo, el 80% mujeres y niños, sean explotados como esclavos?

Sí, es posible y está sucediendo. Es por eso que llamo a la reflexión a todos los líderes del mundo, presentes y futuros. ¿Serán necesarios otros sesenta años, u otros treinta artículos, para que el respeto a los Derechos Humanos nos ayude a formar un mundo de paz y hermandad?

Aprovechemos esta víspera del 60 aniversario y tomémonos un momento para revisar la Declaración Universal de los Derechos Humanos, un documento sencillo, inteligible y de poca extensión, pero cuya mejor aplicación puede generar impresionantes cambios en el mundo. Entonces, con toda sinceridad y entrega, decidamos el día 10 de diciembre emprender acciones para que el texto de la declaración llegue a más personas, y para que los enunciados del mismo sean respetados y tomados en serio por cada persona, desde nosotros mismos y nuestros vecinos hasta los líderes que dirigen los destinos de nuestros países.

lunes, 1 de septiembre de 2008

El Huracán Gustav: una señal

Por: Cristino Alb. Gómez/ Lunes 1° de septiembre de 2008
Los estragos del huracán Gustav, todavía activo aunque con menos intensidad que ayer, son un claro indicio de que algo está pasando. El cambio climático es un hecho, y se espera que siga trayendo sus consecuencias.
El terrible fenómeno natural tuvo un saldo de al menos cien personas en La Española, causando serios daños también en Jamaica como tormenta tropical y en Cuba nuevamente como huracán que alcanzó la categoría 4, de cinco que tiene la escala de Saffir-Simpson. El mar se introdujo seis kilómetros tierra adentro y los vientos alcanzaron hasta 340 kilómetros por hora.
En estos momentos el huracán está ingresando a los Estados Unidos por Louisiana, Texas y Mississipi. Su intensidad ha disminuido un poco pero se teme que pueda volver a subir.
Roguemos a Dios que este fenómeno vaya desapareciendo, y que no se lleve consigo nuestra esperanza de un cambio en las acciones humanas para favorecer un clima de paz. Sembremos buenos frutos y buenos frutos cosecharemos. No perdamos un segundo más: retémonos a un modo de vida diferente, dentro del cual se encuentre el amor a los demás, entre ellos los que pertenecen a las generaciones futuras (nuestros hijos), a quienes sea una bendición dejarles un mundo agradable y bello como el que hemos encontrado nosotros.