Espejitos por Oro (www.espejitospororo.com) from Jose Delio Ares Garcia on Vimeo.
Medio de divulgación del Consejo para el Desarrollo de Fondo Grande, Inc. Información de interés para procesos de desarrollo sostenible en República Dominicana y el mundo.
miércoles, 30 de junio de 2010
viernes, 25 de junio de 2010
… y para honrar a su abuelo, por nombre le pondremos Sergio!!
-o Sergei, que para el caso es igual-.
( A una princesa morena y a su esposo catalán ).
Querida Hermana Isabel:

En tierras lejanas, gente buena se mueve a tu lado, cubriéndote del cariño, la ternura y el cuidado que tu madre, hermanos y demás familiares habríamos querido brindarte en esta venturosa ocasión.
En el rostro de los (y las) que te acompañan se evidencia el afecto que te profesan y eso nos llena de regocijo y tranquilidad, al saber que estás en buenas manos.
Sabemos cuánto luchaste por lograr este sueño; y Dios te ha premiado con un retoño rozagante de vida, que, de seguro, heredará la sangre ardiente de nuestra raza y nuestro sol, con la interesante mezcla de las culturas milenarias, que corre en sus venas por legado paterno.
Desde el cielo, ese alguien que es parte integral de nuestras vidas y que estuvo y estará presente en todos los actos que nos envuelven, en estos momentos debe estar imbuido de emoción, al ver cómo su más pequeño retoño, su cucha, su guringoringo, nos regala, a todos, la más reciente cosecha de la siembra de amor que EL siempre estimuló.
Sergei, me dicen, llevará por nombre. Cuestión de semántica y de alfabetos. Sé que Marc y Tú eligieron una salida salomónica para honrar a la vez a nuestros legados y nuestras culturas. Espero, si, que por sus venas corra la alegría, las ganas de vivir –y amar- y todas las grandes virtudes morales, personales y de amor a su familia, que caracterizaron a nuestro Padre, en cuyo homenaje ha sido nombrado este rozagante retoño.
Que Dios te cubra de bendiciones, hermana mía; Con mi cuñado Marc Sarsanedas ya nos dará la vida tiempo suficiente para celebrar y agradecer, bajo el influjo de unos tragos y la envolvente música vernácula –como le gustaba a Papá-, este gran tesoro de convertirnos en tío.
Felicidades!!
Bienvenido a la vida, Sergio VI !!
Junio 24, 2010; NYC
jueves, 24 de junio de 2010
El Puente se fue abajo hermano; y el hombre fue detrás...
"Lo que esperan es que se mate uno, pra después arreglarlo", así se han expresado numerosos habitantes de las distintas comunidades que utilizan el puente sobre el Río Manatí en Capotillo, luego de conocer los desperfectos del puente.
Todos habrían querido que se solucionara el problema antes de perder una vida, que es el mayor tesoro para los fronterizos. Las esperanzas crecieron como con las lluvias el río cuando se prometió en dajabón (2005) la reparación del puente junto con la promesa de la carretera que luego necesitó la caminata de más de 300 km por un Peregrino para ser cumplida. El puente, en la histórica comunidad de Capotillo, cuna de la restauración, quedó sin reparar como si también con la bajada de la crecida del río tabién se fue la promesa.
Así llegamos al 2010 y, entre reclamos y promesas, el puende sigue destruyéndose. Hoy, el camino es por debajo del puente. Ya se mató uno, pero el puente sigue cuesta abajo.
Más.....
Puente Capotillo en Dajabón a punto de desrrumbe
Muere militar tras accidentarse en puente sobre Manatí mientras conducía motocicleta
Todos habrían querido que se solucionara el problema antes de perder una vida, que es el mayor tesoro para los fronterizos. Las esperanzas crecieron como con las lluvias el río cuando se prometió en dajabón (2005) la reparación del puente junto con la promesa de la carretera que luego necesitó la caminata de más de 300 km por un Peregrino para ser cumplida. El puente, en la histórica comunidad de Capotillo, cuna de la restauración, quedó sin reparar como si también con la bajada de la crecida del río tabién se fue la promesa.
Así llegamos al 2010 y, entre reclamos y promesas, el puende sigue destruyéndose. Hoy, el camino es por debajo del puente. Ya se mató uno, pero el puente sigue cuesta abajo.
Más.....
Puente Capotillo en Dajabón a punto de desrrumbe
Muere militar tras accidentarse en puente sobre Manatí mientras conducía motocicleta
domingo, 20 de junio de 2010
En las intrincadas alturas de “La Garrapata”, una Virgen proteje a los viajeros
Sergio Reyes II.
Serpenteantes caminos que se adentran de más en más en los inmensos confines de la sierra comunican a Loma de Cabrera con el municipio de Restauración, ubicado en la región más al sur de la provincia Dajabón. Un profundo sentimiento aventurero nos hace enrumbarnos en esta travesía, enceguecidos por el anhelo de disfrutar del verdor de la naturaleza, los enhiestos y espigados pinares que, entre especies endémicas e importadas, se disputan el dominio de la cúspide de las serranías, así como observar los múltiples ríos que se descuelgan impetuosos desde lo profundo de los bosques y cerros; y, por encima de todo, la majestuosidad de las empinadas montañas de la Cordillera Central que, con su cimbreante neblina y mansa quietud dominan el horizonte doquiera que se dirija la vista.
Tan pronto se deja atrás el poblado de La Ceiba, lo que hasta ese punto habíase caracterizado por ser un ascendente trayecto de suaves pendientes, empieza a cambiar abruptamente, de tal suerte que, de repente, estamos atrapados en un sinuoso terreno en el que, de un lado, tenemos desnudas y rocosas pendientes de corte longitudinal, y, del otro, profundas gargantas por las que se pierden nuestras voces y se agota la vista, en vanos intentos por observar como discurre la vida, allá en el fondo.
Senderos que en una época fueron abiertos a pico y que poco a poco la tecnología de la construcción ha convertido en espacios de los que, en cierto modo, puede ufanarse la ingeniería hoy día, conservan, sin embargo, mucho de la aureola de temor y cautela que acompañó en el pasado a quienes debían transitar por estos empinados senderos.
Hombres de negocio, lugareños, funcionarios y empleados de entidades estatales debían, a fuer de necesidad, adentrarse en estos dominios en los que a la vuelta de cada abrupta curva del camino podían verse enfrentados, cara a cara, con los caprichosos designios del destino.
De tal suerte, en muchas ocasiones, la feliz conclusión de la odisea, con el arribo al lugar de destino, estaba depositada en la pericia del conductor que con mano firme empuñaba el timón y se jugaba al albur del freno o del acelerador las vidas de quienes habían depositado la confianza en su aplomo, sobriedad, dominio de las emociones y conocimiento del camino.
En otros casos, con igual o mayor cautela, humildes campesinos dirigiendo recuas o cuadrillas de vigorosas mulas, caballos u otros animales de carga, habían de asumir la conducción de transeúntes y mercancías por caminos interiores y senderos cenagosos, resbaladizos e inaccesibles a los vehículos de motor.
La presencia omnipotente de entidades divinas –de aquellas en las que el ser humano descarga sus cuitas, súplicas y temores cuando ve su vida en alto riesgo-, se siente con más profundidad cuando se transita por estos magnificentes senderos. Son estas las ocasiones más a tono para evaluar qué somos, hacia dónde vamos y la razón de ser de nuestras, a veces, vanas existencias.
Mientras medito envuelto en estas reflexiones sobre la fatuidad de la vida, el vehículo renquea en un irregular trayecto caracterizado por una ascendente y prolongada cuesta. De repente, termina el ascenso y, a lo lejos, se divisan los empinados picachos de infinidad de cerros recubiertos de un verdor intenso y porciones de tierra y roca de rojizo color. Alguien aconseja efectuar una "parada técnica” para estirar las piernas, observar el panorama y respirar aire puro de las montañas.
Pero, hay algo más!
Poco a poco, los pasos nos llevan a un mirador a la vera de la carretera desde el cual se divisa, en la profundidad, la garganta del precipicio y la serpenteante y platinada vía ascendente que nos condujo hasta este lugar. Sentimientos encontrados de asombro y temor nos envuelven al entrar en plena conciencia de la magnificencia del profuso entorno vegetal y lo riesgoso de la travesía que nos permitió arribar hasta el firme del cerro. Pero, por sobre todo, un inexplicable sentimiento de paz interior nos alberga.
Una sencilla y poco ornamentada estructura de concreto erigida casi al borde del abismo –cual si fuese un leve tránsito entre la vida y la muerte- enseñorea sus fueros no solamente sobre los amplios dominios territoriales que a sus pies se postran sino también, al parecer en una versión más sublime, sobre los sentimientos interiores que se aposentan en las almas de los allí presentes. Dando un rodeo hasta quedar colocado en la parte frontal de la estructura, me doy cuenta de que la construcción se corresponde con una pequeña capilla que alberga en su seno una vistosa imagen multicolor de la Virgen de la Altagracia, entidad cristiana muy venerada por la feligresía católica en toda la isla y, de manera especial, en estos confines de la Patria, cuyos habitantes la han designado como su Patrona Espiritual.
El halo de luz que emana de su coronada cabeza, la mansedumbre con que mira a su predestinado hijo y, por antonomasia, a todos sus hijos terrenales, y la unción y fervor desplegados en sus ruegos y oraciones en pro de la paz del mundo –simbolizados en sus implorantes manos- se corresponde con el sentimiento de respeto y veneración que domina a los allí presentes, alguno de los cuales, postrado de rodillas frente a la Patrona, interioriza una extensa y profunda oración en la que, de seguro, estará depositando en ella la intercesión ante las cuitas y penurias del día a día.
Luego de hacer lo propio y disponer un breve instante para reflexionar sobre la urgente necesidad de empezar a arreglar mis complicados –y abultados- expedientes pendientes con el Creador, me he unido al resto de los compañeros de ruta, quienes, extasiados, disfrutan de un glamoroso y enceguecedor crepúsculo con que el huidizo astro rey se despide en lontananza para perderse, un poco al oeste, en las tierras de Toussaint Louvertoure y Henri I.
El impaciente ir y venir del conductor así como sus reconvenciones por lo avanzado de la hora y lo peligroso del neblinoso trayecto que aún nos falta por recorrer nos hace apurar el paso y dejar, algunos aspectos de la agenda, pendientes para el viaje de regreso.
Insuflado el espíritu de nuevas y auspiciosas expectativas retomamos la ruta repletos de alegría y paz interior. Para lo que nos queda de la ruta, así como para el resto de nuestras vidas, llevaremos en nuestros pensamientos el recuerdo de aquella venerada imagen que con sus ruegos y súplicas dirige por sendero claro y seguro a los caminantes.
Volteando el rostro, damos un último vistazo a la Virgen del santuario del Cerro de La Garrapata. Una de sus suaves y tersas manos parece desasirse, brevemente, de la otra, para esbozar una fugaz bendición a la par que señal de despedida. Más adelante, tras una curva del camino, nos engulle la densa floresta.
Vamos en paz!! Vade in pace.
sergioreyII@hotmail.com.
miércoles, 16 de junio de 2010
Hacia la interfaz entre Ciencia y Política
Los procesos de formulación, implementación y monitoreo de políticas pueden ser mejorados mediante la aplicación de los resultados de las investigaciones científicas, que a su vez deberían enfocar maneras de aportar soluciones para el desarrollo de los pueblos.
En los últimos años, diversas investigaciones científicas incluyen en sus textos de divulgación algún apartado para tomadores de decisiones, lo que considero un paso importante para el casamiento entre la comunidad científica y la clase política. Por mucho tiempo y todavía en diversas áreas, los resultados de trabajos científicos han sido de acceso circunstancialmente restringido a especialistas e investigadores, normalmente por la poca divulgación (como tesis cuyos ejemplares se quedan en las universidades y con sus autores), así como por su publicación sólo en revistas científicas a las que los tomadores de decisiones no tienen acceso y cuyo lenguaje les impediría entender los textos si pudieran encontrarse con ellos.
Entiéndase que no pretendo que los términos científicos sean reducidos, ni cuestiono la importancia de la profundidad de los estudios, la aplicación de metodologías complejas propias de sus áreas, el uso de gráficos, modelos matemáticos y otras herramientas a través de las cuales se logra un mejor acercamiento a las realidades que se trata de explicar gracias a las virtudes de la Ciencia. Igualmente, comprendo que no todo conocimiento científico tiene su relación directa con los procesos de toma de decisiones. Creo que los temas útiles a un determinado público meta también son adaptables a su lenguaje.
La Ciencia tiene muchos retos que enfrentar y uno ellos es precisamente enamorar la Política para que esa imprescindible unión se consume. No puede seguir siendo cierto que por un lado la Ciencia conoce problemas vitales y solubles de diversa índole y los engavete, mientras por el otro los políticos toman decisiones empíricas que, lejos de contribuir con la solución a esos problemas, terminan agravándolos como externalidades. No puede seguir siendo tan paradójico que ocupen las posiciones de poder personas con poca capacidad de entender la realidad y encontrar soluciones apropiadas mientras los conocedores rehuyen de esos puestos y procesos. Es cierto que una medida técnicamente correcta no siempre es aplicable a la realidad del territorio donde se aplica, pero lo podrá ser cada vez más si su formulación se fundamenta en el conocimiento del contexto y si los problemas son enfrentados con un alto entendimiento por parte de los tomadores de decisiones.
Es necesaria una interfaz entre el conocimiento y las decisiones, entre la Ciencia y la Política. Varios componentes son parte de la solución y entre ellos es muy importante que la Ciencia sea comunicada en los momentos, a la personas y de las maneras apropiadas. Los medios de comunicación populares (como radio, televisión y periódicos) deben ser utilizados en ese proceso, adaptando la información al lenguaje del público meta en cada caso. Los informes de política (policy briefs) que contextualizan en breve las investigaciones para la toma de decisiones son una buena medida, sobre todo si llegan a las entidades que pueden hacer utilidad de ellas y, mejor aún, si las investigaciones son realizadas en conjunto con esas entidades.
Por otro lado, el establecimiento de plataformas para la discusión, formulación, implementación, monitoreo y evaluación de las políticas puede servir como puente y espacio de participación, fortaleciendo la democracia. Esas plataformas han de involucrar representantes de la comunidad científica, de instituciones del gobierno central existentes en la localidad, el gobierno municipal, organizaciones juveniles y estudiantiles, organizaciones comunitarias de base, agencias de cooperación, denominaciones religiosas y gremios empresariales. De esa manera las políticas podrán ser contextualizadas al territorio y contribuir de modo sostenible a la generación de bienestar para la sociedad, que es tan diversa como sus prioridades e inquietudes.
Cristino Alberto Gómez
10/06/2010, 9:28 AM
martes, 15 de junio de 2010
Los Muchachos de Verdinegro
Sergio Reyes II.
El pueblo estaba acogotado. Enclaustrado en una cárcel de 48,442 kilómetros cuadrados y padeciendo el bombardeo de un sistema educativo orquestado de manera artera por cerebros enfermizos al servicio de las más perversas finalidades. Coartado en sus más elementales derechos. Adocenado y sin acceso a fuentes de información fidedignas y pluralistas. Bajo un régimen de fuerza, basado en el terror, que no tenía miramientos a la hora de reprimir y liquidar tanto a sus adversarios políticos como a simples disidentes.
Desde la distante rivera del ostracismo, la sombra difusa de Quisqueya provocaba espejismos en las mentes de aquellos que, cegados por el inmediatismo y atizados por la desesperación y el deseo ardiente de ver de nuevo libre la Patria, llegaron a pensar, en un arranque idealista, que el pueblo habría de lanzarse a los campos y las calles, en su apoyo, tan pronto se concretizase el arribo de los combatientes.
Y el fantasma de la disensión y su aliada cercana, la delación, hubieron de darse la mano, en una componenda fatal que habría de dar con las almas nobles de aquellosmuchachos en el insondable precipicio de la inmolación.
En verdad no estuvieron solos. Ni abandonados a su suerte. Los acompañó en su amargo calvario toda una población impotente que habría de tragarse las lágrimas y rumiar en silencio su dolor. Les lloró un sinnúmero de soldados de las más disímiles gradaciones, que fueron arreados como perros de presa en una brutal y desigual lucha de hermanos contra hermanos ; -Los testimonios, hoy llueven a raudales, y tanto de parte de los sobrevivientes y sus familiares, como de algunos de los militares envueltos en el doloroso episodio, se han colado informaciones fidedignas que ejemplifican el gallardo papel asumido por algunos militares y funcionarios probos, en aras de humanizar el trato a los prisioneros, aún a riesgo de su propia seguridad y la preservación de sus cargos-.
Les guareció la Madre natura; y las montañas, los riachuelos y los interminables vericuetos poblados de pinares, les sirvieron de escondite, mientras fue posible.
Y al caer, la fresca grama y la blanda tierra acogieron solícitas y fraternales sus endebles cuerpos. Y la noble savia que destilaban sus exangües despojos se amalgamó con el barro de la cordillera abonando así la materia prima de donde habría de surgir más adelante el fruto fecundo de la libertad del pueblo.
En verdad, no estaban solos. Nunca lo estuvieron. A falta de ojos y lágrimas, los lloró la serranía, en incesantes torrentes de cálida llovizna y cielo gris. Y al igual que la lluvia de la cordillera les lloró la Patria agradecida, mientras juraba, para sus adentros, en el silencio lúgubre de los aposentos, que el sacrificio de aquellos nobles muchachos no sería en vano.
Más adelante, junto a una pléyade de valerosos jóvenes de todos los rincones del país y los diferentes estratos sociales, Manolo habría de hacer ondear por los campos, pueblos y ciudades de la geografía nacional la bandera verdinegra del decoro y la redención, en tributo a aquellos abnegados dominicanos que dieron sus vidas en aras de la liberación de la República.
Y junto a los símbolos, las proclamas, los principios programáticos y los objetivos perseguidos por aquellos que llegaron llenos de patriotismo (y) enamorados de un puro ideal, prendiendo, con su ejemplo la llama augusta de la libertad, estos gallardos hombres y mujeres portadores del legado del Catorce comenzaron a trillar, en suelo patrio, los afanes, heroicidades y martirologios de la lucha frontal y decidida contra la tiranía trujillista y en pro de la reinstauración de la conculcada democracia.
Gloria eterna a su recuerdo!!
Junio 14, 2010. 11:30 p.m.; NYC
domingo, 13 de junio de 2010
Mi amiga, La Parca!!
Debe ser hermoso,
verla llegar de repente
cual gélida ráfaga que entrecoge el alma
y lo envuelve todo.
Debe ser hermoso,
esperarla de pie -no postrado-,
acometerla de frente,
salir a la vereda,
abrir el portón,
darle la consabida bienvenida
y, como viejos camaradas,
compartir, en lo adelante, los temas infinitos
de su abultada agenda.
Debe ser hermoso,
liberarse del fardo,
arrojarlo por la borda,
y acompañarla, en esta senda nueva
de tan ignoto recorrido.
Y, debe ser valiente,
caminar junto a Ella,
aferrado de su mano
pisando el sendero que, sonriente, me señale,
sin penas ni culpas
sin temor ni pavor
y sin mirar atrás:
nunca, jamás!!
sábado, 5 de junio de 2010
MUJERES DEL NOROESTE.
Por Sergio Reyes II.
(A Vitalina Jiménez de Reyes, mi abuela. QEPD).
Aunque no se divulguen sus nombres sabemos que estuvieron allí, desde antes de la llegada de las huestes colonizadoras de la Aventura del Descubrimiento. De su vientre fecundo y en un cruce de razas y culturas surgieron los contingentes que hubieron de multiplicarse y extenderse por todos los confines de la Hispaniola, para empezar a definir las cualidades, condiciones y características de quienes, con el correr del tiempo, habrían de ser conocidos como Dominicanos.
Jugaron roles descollantes en las guerras de Independencia y la Restauración. Sostuvieron el hogar y la guarda de los hijos, al tiempo que confeccionaban pertrechos y trasegaban agua, sal y alimentos para el sostenimiento de sus hombres, envueltos en jornadas revolucionarias y escarceos de guerrillas, en los innúmeros cerros y llanuras del noroeste de la isla, tras el ajusticiamiento del dictador Ulises Heureaux –Lilís- en 1899.
Y la frontera parió y desarrolló, a fuerza de coraje, bravura y heroísmo, a generaciones enteras de abnegadas y combativas Mujeres, cuyos recuerdos son atesorados en la memoria viva de los habitantes de cada campo, poblado o ciudad, ubicados hacia el Oeste, más allá de Santiago, en el calcinante y legendario reducto conocido como Línea Noroeste y la frontera domínico-haitiana.
Sus nombres, ya lo he dicho, forman parte de la memoria y la gratitud de nuestros pueblos. Pero su legado vive y se reproduce cada día en la conducta, el coraje, la combatividad y las elevadas condiciones de cada niña o mujer noroestana.
Lo vemos en el tesón y rectitud de nuestras abuelas y madres. Está latente en nuestras hermanas y vecinas; y aspiramos que sea parte de la conducta y formación de aquellas que han de acompañar y alegrar nuestras existencias. Está patentizado en cada abnegada mujer que lucha a brazo partido por levantar a su familia y en el esfuerzo desplegado por las escolares, estudiantes de nivel superior y profesionales de diferentes disciplinas que con sus conocimientos y sus capacidades puestas a prueba, contribuyen cada día con el desarrollo de su región y el engrandecimiento de la Patria.
Venden la ropa usada y artículos del hogar en los días de ‘Feria’. Trabajan de sol a sol en ‘casas de familia’, en la pulpería, en el conuco o ‘echando días’ en plantaciones agrícolas -a veces solas, como cabezas de familia, a veces junto a su hombre, de igual a igual-, y abonan el surco redentor con el sudor de sus frentes; Se las ve, afanosas, por los caminos y campos, con el fruto de sus vientres enjorquetado en las caderas, un paquete de leña o un descomunal jigüero de acarrear agua, haciendo cabriolas en la cabeza, un túbano en la boca para disipar los avatares de la diaria rutina y la estampa de la dignidad y el decoro marcados en el rostro, haciendo mutis a la adversidad.
Encaminan y sostienen importantes proyectos agroindustriales, de vistosas artesanías con sabor local, de confección de dulces y conservas y de elaboración del rico Cazabe, herencia de nuestra ancestral cultura taína. Con abnegación, eficiencia y un toque de sabrosura elaboran los guanimos que a todos encanta o los ricos y variados manjares ofertados en las fritangas o expendio de comestibles.
La dulzura y calidez de su canto, el contagioso y absorbente manejo de sus instrumentos musicales o la chispeante e irreverente presencia en las ondas radiales, las pantallas del cine o la televisión así como en los grandes escenarios del país o del extranjero, les posicionan en lugares cimeros dentro del mundo del arte, la farándula y el folklore.
Y cuando de atributos físicos se habla, la belleza y la calidad van de la mano en las personas de exquisitas lumbreras del negocio del modelaje, quienes hoy por hoy se enseñorean de las grandes pasarelas del mundo y las portadas de prestigiosas revistas del género. Iguales condiciones de hermosura y candor adornan a las damiselas que son seleccionadas cada año para representar a sus respectivas provincias y comunidades en reinados y fiestas patronales, y de manera especial en concursos de belleza nacionales e internacionales y otros eventos especializados en resaltar y premiar las cualidades físicas, personales e intelectuales de la mujer.
Ocupan lugares cimeros en diferentes ramas de la Administración pública y municipal, en los hospitales, entidades bancarias, empresariales, cooperativistas o en negocios privados, gracias al empeño desplegado en pro de la superación y logros personales y en la capacitación y desarrollo profesional.
Prestigian, con la profundidad de sus escritos, los diferentes géneros y modalidades de la literatura, la didáctica, la investigación, el periodismo científico y de opinión y se hacen sentir de manera relevante en las artes plásticas, el folklore y otros vericuetos por donde se expande la rica cultura de nuestros pueblos.
En generaciones enteras de abnegadas, amorosas y esforzadas maestras ha descansado por años la ardua tarea de moldear las mentes y el comportamiento de niños y jóvenes, para convertirles en dignos exponentes y depositarios del futuro de la Patria y la región. Con su ejemplo y sus sabias enseñanzas han sembrado la campiña noroestana y los frutos fecundos de esos años de esfuerzos y mano dura (y el oportuno jalón de orejas, cuando se ha hecho necesario) hoy se ven por doquier.
Y cuando deciden terciar en las intríngulis y escarceos del complejo y competitivo mundo de la política partidaria, irrumpen con bravura de leyenda y la fuerza de un volcán, reclaman –y ocupan- el justo espacio que se han ganado a pulso, por su esfuerzo y capacidad y demuestran su valía integradas de lleno al trabajo en beneficio de las comunidades que representan.
Esa mujer de la que hablo no es un ser abstracto e idealizado. Su imponente presencia está latente en cada una de las provincias de la línea noroeste y la frontera. Constituyen el alma y la razón de ser de nuestras familias y forman parte fundamental del crecimiento y desarrollo de los pueblos y comunidades humildes de la región.
El homenaje y el justo reconocimiento al amor y abnegación de esas mujeres no deben estar cimentados en la espera de una fecha y un día por demás mediatizado y condicionado por el consumismo y las odiosas normas del mercantilismo. Debe ser la tarea diaria del amor, la comprensión, la solidaridad y el cariño de todos y cada uno de los que nos beneficiamos de su compañía en la condición de hijos, nietos, padres, esposos, hermanos, primos, sobrinos, ahijados, compañeros o amigos.
A esas mujeres de la Línea que, parafraseando un hermoso escrito de la excelsa poeta y educadora dajabonera, Norma Holguín Veras, siempre han estado “ … al lado del fogón, el burén o el horno de piedra, … (y) a la vanguardia para levantar la familia que guarda la frontera”, a esas mujeres de todos nuestros pueblos de la línea noroeste y el resto del país, les expreso en estas cuartillas mi aprecio y veneración, no tan solo en el simbólico Día de las Madres, recientemente festejado, sino en cada segundo, minuto y hora de los 365 días de cada año, de toda mi vida.
Felicidades!!
Junio 5, 2010. 2:38 a.m.; NYC
Suscribirse a:
Entradas (Atom)